En Vaca Muerta sobra Gas y falta transporte

Vaca Muerta es la principal formación de shale (roca sedimentaria que  contiene gas y petróleo) de Argentina. Dicha formación se encuentra ubicada en la cuenca neuquina y abarca una superficie de 30 mil km2, atravesando las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza.

Debido a la gran producción de esta cuenca los caños alcanzaron el límite de su capacidad y se llegó a producir un “cuello de botella” en cuanto al transporte. Por ello la Secretaría de Energía se vio obligada a organizar una nueva licitación pública para la construcción de un nuevo gasoducto que conecte Neuquén con Rosario, pasando por el sur Bonaerense y San Nicolás.

Con esta nueva red de transporte también se podría llegar a exportar parte del Gas producido a Brasil. Para este proyecto el Gobierno plantea ahorrar en compras de GNL -que el año pasado alcanzaron los $1.055 millones y se espera que este año llegue e los $600 millones- y asimismo sustituir importaciones.

Este nuevo gasoducto tendría la capacidad de transportar 15 millones de metros cúbicos de Gas, una vez finalizada la primera etapa, con posibilidad de duplicar esta cifra con futuras ampliaciones.

La infraestructura para el transporte de la producción gasífera de Vaca Muerta es una de las demandas más urgentes del sector petrolero ya que la disponibilidad de caños es vital para la producción local que se destina a la red sin instancias de acopio, entendiendo que una vez agotada la capacidad de transporte debe detenerse la extracción.

En este contexto, los usuarios industriales pequeños no deberían tener problemas de abastecimiento, dado que las restricciones de transporte suelen darse en el invierno y los cortes suelen aplicarse primero a los grandes industriales como a los cargadores directos. Desde SAESA insistimos en una clave: optimizar la matriz de costos debería ser prioritario para lograr competitividad y eficiencia en los costos, a partir de una buena elección del proveedor.