Todas las tecnologías renovables generando competividad en conjunto

En los pasados meses hemos hablado de todas las tecnologías Renovables; Eólica, Solar, Biomasa y biogás y Pequeños Aprovechamientos hidroeléctricos.

Podemos concluir que las condiciones existentes en Argentina para el desarrollo de este tipo de energía no se encuentran en otra parte del mundo. En cuanto a recursos eólicos, la Patagonia posee una de las zonas onshore más codiciadas del planeta (Hablamos de factores de capacidad arriba del 50% cuando los mejores spots de Europa no superan en promedio factores del 30%), sin considerar que además hay vientos aprovechables en otros tantos lugares como la Puna, la precordillera y la costa sur de la provincia de Buenos Aires. Todo ello acompañado por un recurso solar que, en Jujuy, específicamente en Susques, goza de una radiación solo comparable con el desierto del Sahara. En concordancia, las bioenergías crecen a pasos agigantados por su claro potencial en un país agropecuario como Argentina.
Los Pequeños aprovechamientos hidroeléctricos son una tecnología poco conocida, pero a la Argentina la geografía la ha dotado con una cantidad de afluentes de un potencial inigualable que ya está siendo desarrollado.

Durante los últimos años, se creó un marco propicio para atraer inversiones a través de los programas renovar 1, 1.5, 2 y 3. Luego de más de 3 años de desarrollo tecnológico, legislativo y sobre todo de crecimiento de la curva de aprendizaje de este mercado, en el mes de septiembre del corriente año se alcanzó una generación renovable pico de casi el 8% del total de la matriz energética, lo que implica una variación porcentual del 150% a comparación del mismo periodo del año 2018. Y mas de un 400% respecto del año 2015.

No es menor detacar que gracias a la transparencia y acérrima competencia que destacó a las licitaciones mencionadas, se han logrado costos de energía renovable muy competitivos (En el año 2009 se licitaba tecnología solar a 400 USD el MWh, mientras que en el año 2018 se licitaba por 50 USD el MWh la misma tecnología, un 800% menos).
Paralelamente se protegió el desarrollo de la industria nacional (Se establecieron incentivos y prioridad para los proyectos que incluían mayor participación de tecnología nacional en sus componentes). Y como para federalizar el desarrollo de la tecnología renovable se previó distribuir la licitación de dichos proyectos no sólo por precio y componente nacional, sino también previendo una distribución equitativa de proyectos a lo largo y ancho de toda la República.

A pesar de que la ley 27.191, gran impulsora de este nuevo paradigma, demostró aptitud para definir a la energía renovable con visión de largo plazo, forjando una política de estado y no de gobierno, se cree que el vertiginoso panorama político podría generar incertidumbre.
En el transcurso de 2020, veremos cómo se pone a prueba la firmeza de esta ley y la resiliencia del sector para seguir empujando a la Argentina hacia un paradigma energético más verde y eficiente. Con mejores costos de energía para las industrias y un gran potencial para eficientizar la matriz energética de estas, apalancando la competitivdad de sus negocios.


En sintonía con este paradigma, desde SAESA ofrecemos soluciones con contratos PPA para reducir los costos energéticos inyectando previsibilidad y sustentabilidad en la matriz energética de la industria.