El precio de la energía aumentó un 40%

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Según la publicación de CAMMESA, el precio de la energía eléctrica para el mes de Julio registra un aumento interanual en dólares cercano al 40%. Esto confirma la tendencia al alza de los precios de la energía. En el siguiente gráfico podemos observar la tendencia de este año según la programación publicada por CAMMESA, la tendencia histórica 2013-2018, y el contraste con los años 2019 y 2020.

Las causas de este incremento son varias. Por un lado, debido a la gran sequía que atraviesa la región, se registra una menor generación hidroeléctrica y mayores exportaciones de energía eléctrica a Brasil. También incide el mayor costo del gas natural consumido por CAMMESA en el precio reconocido en el Plan Gas 4 (precios aproximados de 3,60 USD/MMBtu vs 2,80 USD/MMBtu para cuenca neuquina), además de una menor disponibilidad de gas natural debido de las exportaciones asignadas a Chile y Brasil. Por otro lado, el aumento tanto de precio como de volumen de las importaciones de GNL resulta en un mayor costo respecto al gas nacional e incluso al combustible importado desde Bolivia. Por último, influye también el aumento en el consumo de combustibles líquidos, que es la alternativa más cara de abastecimiento para las centrales térmicas.

Esta situación se mantendrá en los años venideros dado que el Plan Gas tiene duración hasta 2024. Además, no se espera un aumento en la oferta mundial de GNL en el mediano plazo, lo que sumado a un incremento en la demanda, presiona sobre el precio del GNL. Se debe considerar además que, mientras la expansión del sistema de transporte no sea una realidad, se mantendrán las mismas restricciones estructurales que impiden compensar con fluidez los faltantes entre cuencas.

Dado este escenario, SAESA recomienda a los grandes usuarios industriales abastecer un porcentaje de su demanda eléctrica con fuentes renovables y contratos de precio fijo, lo que permite desindexar el costo de abastecimiento del mercado eléctrico nacional.

¿Cambio de tendencia? El precio de la Energía vuelve a sus niveles históricos

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Entre 2010 y 2019 el costo que un Gran Usuario pagó por su energía promedió los 72 USD/MWh. En 2020 la sobreoferta de gas y su bajo precio llevaron el costo de generación eléctrica a los 60 USD/MWh.

¿Se viene el rebote?

Versus 2019 Cammesa paga hoy al menos 30% más caro el gas natural, el GNL y los combustibles líquidos. Todos son insumos para la generación térmica, que representa el 60% del total del parque de generación.

A este factor de fondo, que por regulación debería perdurar al menos hasta 2024 (Plan Gas 4 fija los precios del gas hasta ese año), se suman factores coyunturales:

1) Sequía histórica en Brasil compromete la generación hidroeléctrica argentina, que representa el 25% del parque y encima es la más barata.

2) Producción de gas en recupero pero 15% inferior a la de 2019.

¿La consecuencia? El doble de barcos de GNL y 800% más de consumo de combustibles líquidos (gas oil, fuel oil), más caros e ineficientes que el gas natural por red.

¿Y las renovables? La falta de previsibilidad a largo plazo y el bajo precio de la energía las habían dejado knock-out, pero en este contexto resurgen como la alternativa lógica.

SAESA ofrece energía eléctrica renovable, competitiva y previsible. El menú incluye PPA en el MATER, PPA on site y autogeneración llave en mano.

Para más información contactate con nosotros en comercial@saenergia.com.ar.

Recortan subsidios de Energía Eléctrica a Grandes Usuarios

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En el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) existen, del lado de la demanda, los Grandes Usuarios Mayores (GUMA), los Grandes Usuarios Menores (GUME) y los Grandes Usuarios en Distribuidora (GUDI).

A grandes rasgos, los GUDI se diferencian de los GUMA y los GUME en que reciben lo que se denomina «servicio completo de la distribuidora». Es decir, su potencia, energía eléctrica, transporte y distribución son facturados por la distribuidora y no tienen posibilidad de elegir proveedor para ninguno de esos rubros. Se parecen así al usuario residencial, pero su consumo debe superar los 300 kw de potencia. Muchísimas PyMes están enmarcadas en este esquema; algunos ejemplos son los supermercados y comercios, centros de distribución y pequeñas fábricas electrointensivas.

Los GUMA y los GUME suelen ser los que afrontan la tarifa eléctrica más elevada. La mayoría de las veces, pagan el 100% del costo real. Ha habido períodos en los que el combustible para la generación se computó neto de subsidios; en estos casos, reciben eventualmente alguna ayuda del estado. Los GUDI, por lo general, pagan una tarifa muy inferior a la de los GUMA y GUME. Actualmente, pagan el 55% del costo declarado por Cammesa, no tanto más que el usuario residencial (40%). La diferencia la paga el estado.

Esta ayuda busca fomentar la producción y la competitividad, pero la lucha contra el déficit fiscal puso en jaque su continuidad. El precio del gas natural, combustible utilizado para la generación de hasta un 70% de la demanda del país, rebotó desde niveles muy bajos en el 2020, fruto de una menor oferta y el esquema de precios del Plan Gas AR. Mantener esta política implicaría asumir un monto en subsidios aún mayor, porque todo apunta a que el costo para el sistema de generar electricidad aumentará.

Con este panorama, los GUDI verían un doble aumento en su tarifa: una parte por la eventual quita del subsidio y la otra por el aumento del costo de generación en sí mismo.

¿Qué pueden hacer? Como GUDIs, sólo apostar por la eficiencia energética o soluciones de autogeneración «detrás del medidor» (sin inyección de excedentes a la red). Si, en cambio, deciden pasarse al MEM, las posibilidades se multiplican: comprar energía plus, autogenerar con inyección, comprar energía renovable. Todas estas opciones derivan en ahorro, resiliencia y fiabilidad de suministro y precio. SAESA cuenta con propuestas para cada una de ellas.

Pedro Lanusse
Gerente General