En SAESA impulsamos una iniciativa privada de US$ 120 millones para reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP)
En SAESA, en alianza estratégica con la firma de ingeniería Spark, hemos dado un paso fundamental para el desarrollo tecnológico e industrial de la Argentina. El pasado 19 de mayo formalizamos ante el Estado nacional una propuesta de iniciativa privada que contempla una inversión superior a los US$ 120 millones para modernizar, poner en valor y reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito, provincia de Neuquén.
Nuestro objetivo es claro: revertir una parálisis productiva de casi una década en un activo que es estratégico para el país y posicionar a este complejo industrial en la vanguardia del mercado tecnológico y científico global.
Vaca Muerta transformada en valor agregado global
La PIAP es la planta industrial de agua pesada más grande del mundo y la única en todo el hemisferio sur. En un contexto donde el país cuenta con un superávit de recursos hidrocarburíferos, desde SAESA buscamos capitalizar esa oportunidad única. Como lo destaca nuestro presidente, Juan Bosch:
«El agua pesada es gas y energía; es Vaca Muerta transformada en valor agregado, en trabajo, desarrollo y exportaciones no tradicionales hacia mercados de alta exigencia tecnológica.»
Una demanda que va más allá de la energía nuclear
Si bien el agua pesada es un insumo indispensable como moderador y refrigerante para el funcionamiento seguro de nuestras centrales atómicas (Atucha I, Atucha II y Embalse), hoy el mercado global exige este recurso para industrias de frontera.
Existe una demanda internacional creciente impulsada por la biotecnología, el sector farmacéutico, el desarrollo de semiconductores, microchips para inteligencia artificial y estudios avanzados de resonancia magnética. En SAESA ya hemos avanzado firmando memorandos de entendimiento con compradores internacionales (off-takers) que necesitan asegurar la provisión de este insumo clave.
El Plan de Obras y el impacto local
El proyecto que diseñamos junto a Spark prevé un horizonte de ejecución de 36 meses para lograr la plena operatividad de las instalaciones, contemplando además la posibilidad de habilitar de forma anticipada la primera de las dos líneas de producción de la planta.
Esta reactivación no solo devuelve valor al sistema energético nacional, sino que generará un impacto directo en la economía regional mediante la creación de 200 puestos de trabajo directos en Neuquén.
El marco legal: Resguardo de un activo público
Queremos enfatizar que este procedimiento bajo el marco de iniciativa privada resguarda plenamente la titularidad pública de la PIAP, la cual seguirá perteneciendo a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Nuestra propuesta promueve un concurso o licitación pública, nacional e internacional, donde el Estado ceda la operación y la comercialización del producido bajo un formato de concesión operativa eficiente.
Tenemos los compromisos de inversión, la capacidad de provisión del gas natural y la demanda internacional asegurada. En SAESA asumimos el desafío de vencer la inercia del sector y demostrar, con foco y determinación, que la Argentina puede volver a estar en el top five del mundo en tecnología de exportación.



