¿Cómo impacta en el GNL la guerra en Medio Oriente?

guerra en medio oriente

¿Cómo impacta en el GNL la guerra en Medio Oriente?

Estamos analizando de forma permanente el contexto energético global porque sabemos que impacta directamente en la planificación de las empresas en Argentina.

El reciente conflicto en Medio Oriente está afectando directamente la estrategia energética del país, especialmente en la importación de gas para el invierno.

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¿Cómo está afectando el conflicto?

Tras los ataques a infraestructura en Qatar, el precio del GNL registró subas de 30% a nivel internacional, y con esto se modificó la ecuación económica para Argentina.

En paralelo, el Gobierno avanzó con un cambio en su estructura, donde la importación de GNL pasa del Estado al sector privado, lo que conlleva a nuevas variables sobre riesgos, costos y toma de decisiones.

¿Cómo será la privatización del GNL?

El nuevo esquema busca que el mercado funcione con mayor eficiencia y menor carga de subsidios.

A partir de ahora, el operador privado será responsable de importar, regasificar y comercializar el gas en el mercado local, aunque esto plantea una pregunta central: ¿Quién absorbe el costo del gas cuando el precio internacional sube?

Desde este enfoque, la tendencia es clara: el costo del GNL se trasladará a quienes lo consumen (principalmente comunidad eléctrica, industrial y grandes usuarios), así se alinea el precio local con las referencias internacionales.

¿Cuál es el estado de Argentina en este escenario?

Argentina necesita definir la compra de GNL con meses de anticipación, más ahora que el mercado está atravesado por una incertidumbre geopolítica internacional.

Se estima que el país deberá importar alrededor de 20 buques de GNL durante el invierno.

Esto exige una gestión con riesgo de:

  • decisiones de compra anticipadas

  • contratos más sofisticados

  • análisis permanente del mercado internacional

¿Qué implica para las industrias?

Este contexto refuerza que la energía ya no se gestiona de forma pasiva

Las empresas que logran mejores resultados son las que:

  • Anticipan escenarios de precios

  • Combinan contratos firmes y variables

  • Diversifican sus fuentes de abastecimiento

  • Utilizan información real de mercado

El escenario internacional genera presión sobre los costos y Argentina tiene condiciones para posicionarse como un actor energético relevante. Mientras el mundo enfrenta conflictos que afectan el suministro, el país cuenta con recursos, producción y potencial exportador.

En SAESA acompañamos a las empresas en este proceso, aportando información, análisis y soluciones para tomar decisiones en un mercado cada vez más dinámico.

La superabundancia de gas natural puede aportar beneficios al sector logístico

La superabundancia de gas natural puede aportar beneficios al sector logístico

La superabundancia de gas natural puede aportar beneficios al sector logístico

Logística y energía conforman una pareja indisoluble. El sector logístico o de transporte explica normalmente un tercio del consumo de la energía global. Como contracara de la misma moneda, la energía representa un porcentaje relevante de los gastos de las empresas de logística. 

Argentina registra récords de producción de hidrocarburos, que le permiten satisfacer su demanda interna y transformarse en un actor global, exportando gas por gasoducto, o industrializado como GNL.

¿Esta super abundancia de gas natural, podría aportar beneficios para el sector logístico? Claro, de hecho, ya empiezan a verse algunas aplicaciones y beneficios concretos.

GNC en transporte terrestre.

Argentina cuenta con una trayectoria relevante en aplicaciones de GNC para el transporte vehicular. Además, de las muy conocidas estaciones de servicio de este combustible muy utilizadas tanto por transportistas como particulares, asoman nuevos desarrollos como GNC en camiones. En el corazón de Vaca Muerta particularmente, vienen creciendo propuestas empresariales de camiones para transporte de cargas asociadas con la producción hidrocarburífera. Ello permite disminuir sensiblemente los costos del transporte al tiempo que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.

Estas iniciativas seguramente irán expandiéndose a otras regiones geográficas y sectores logísticos, donde el GNC pueda insertarse con seguridad y eficiencia, desplazando otros combustibles más caros y contaminantes, como el diésel. Sin embargo, este combustible tiene como limitante que permite recorrer distancias acotadas por la energía acumulada en el gas comprimido, relativamente inferior a la que es capaz de entregar un tanque de diesel, por ejemplo.

El GNL y la logística: Un mundo de beneficios para explorar.

A través de un proceso de industrialización que lo congela a -160 grados centígrados y reduce su volumen 600 veces, el gas natural (metano) se transforma en GNL. Se obtiene así un energético de alto valor agregado, susceptible de ser transportado y comercializado muy lejos de sus lugares de origen.

Así es como el metano ha logrado transformarse prácticamente en un commodify, alcanzando, con su transporte en «buques metaneros» mercados muy alejados a los yacimientos de producción.

Esta realidad permite a Argentina esperanzarse con participar con su gas natural, en el mercado de GNL global. Varias empresas avanzan con proyectos de industrializar el metano y comercializarlo como GNL en el mundo. YPF – Petronas avanza en la ingeniería de su proyecto en Punta Colorada, PAE – Golar también aceleran con su propuesta de Floating GNL. Y otros actores tienen en carpetas sus propios proyectos.

El GNL no sólo permitirá comercializar nuestro gas natural en países lejanos. También puede traer una importante revolución en las opciones, costos y posibilidades para el sector logístico argentino y regional. Es que el GNL viene avanzando en el mundo como un combustible más limpio, económico y competitivo que gana inserción en el mundo logístico (entre otros). En Europa se estima para 2025 más de 25.000 vehículos pesados a GNL para logística de larga distancia y más de 200 estaciones de servicio dedicadas a expender ese combustible.

En números preliminares, en un país con la riqueza hidrocarburífera de la Argentina, pasar de gasoil a GNL podría implicar un ahorro muy significativo para las empresas de logística, una gran reducción de la huella ambiental. Además del nacimiento de nuevas oportunidades de inversión, desarrollo y creación de valor en nuestro país. Transformando recursos naturales en trabajo y crecimiento.